LEONARDO DE LOZANNE: EL CABALLERO DEL ROCK MEXICANO

Nacido en Ciudad de México el 19 de diciembre de 1970, Leonardo de Lozanne es una de las figuras más carismáticas y versátiles del rock en español. Vocalista, compositor, modelo, diseñador y conductor de televisión, su historia está entrelazada con la evolución del rock alternativo mexicano desde finales de los años ochenta, cuando la escena comenzaba a consolidarse en medio de un panorama aún dominado por la censura y la radio comercial.

Todo comenzó por azar. En un concierto de Las Insólitas Imágenes de Aurora —la banda que más tarde daría origen a Caifanes—, Leonardo conoció a Francisco Huidobro. Aquella noche rompió la llave de su coche y pidió un aventón. Durante el trayecto, compartieron sus inquietudes musicales y decidieron iniciar un proyecto propio. Poco después reclutaron a Gabriel Kuri, Iñaki Vázquez y Javier Ramírez “El Cha”, formando en 1987 una de las agrupaciones más influyentes del rock mexicano: Fobia. Con un humor irreverente y una estética entre lo gótico y lo lúdico, Fobia irrumpió con fuerza en 1990 gracias a su álbum homónimo. Su primer sencillo, El microbito, fue censurado por su letra provocadora, pero eso no impidió que se convirtiera en un clásico instantáneo. Canciones como Camila y El Diablo definieron el tono de una generación que comenzaba a descubrir que el rock nacional podía ser sofisticado, sarcástico y profundamente mexicano. Mundo Feliz (1991) y Leche (1993) consolidaron a la banda como una fuerza creativa, mientras Leonardo se convertía en su rostro icónico: elegante, teatral y dueño de una voz inconfundible.

En 1995, con Amor Chiquito, De Lozanne debutó como compositor dentro de la banda con el tema Vivo, una de las piezas más emblemáticas del repertorio de Fobia. Pero tras una década de éxitos, en 1997 el grupo anunció su separación temporal con una serie de conciertos en el Teatro Metropolitan que quedaron registrados en el álbum Fobia on Ice. Poco después, Leonardo emprendió su carrera como solista. Su etapa en solitario, aunque de corta duración, mostró un lado más pop y melódico, alejado del sarcasmo fobico. Sin embargo, fue con Los Concorde, proyecto alterno fundado en 2007 junto a Mauricio Clavería (La Ley), César “El Vampiro” López, Poncho Toledo (ex La Lupita) y Jonás González (Plastilina Mosh), donde volvió a conectar con la energía del rock colectivo. Su presentación en el Vive Latino 2007 marcó un regreso triunfal a los escenarios y su álbum Región 4 obtuvo cuatro estrellas en Rolling Stone, elogiado por su sonido potente y contemporáneo.

Paralelamente, De Lozanne construyó una sólida carrera televisiva. Condujo programas como Fuisona2 (Animax) y México Suena, y desde 2009 es uno de los rostros principales del talk show Miembros al Aire, donde su humor elegante y su inteligencia escénica lo convirtieron en una figura querida más allá de la música. En 2019 asumió un nuevo reto interpretando a Poncio Pilatos en la aclamada ópera rock Jesucristo Súper Estrella, producida por Alejandro Gou.


LEONARDO DE LOZANNE CONTINÚA SIENDO UN ÍCONO DEL ROCK MEXICANO: UN FRONTMAN QUE HA SABIDO REINVENTARSE SIN PERDER SU ESENCIA


En lo personal, Leonardo también ha vivido bajo los reflectores. En 2014 se casó con la actriz Sandra Echeverría, con quien tuvo un hijo. Tras una separación en 2022, ambos se reconciliaron en 2024, cerrando un ciclo público que reflejó la madurez emocional del artista. Hoy, Leonardo de Lozanne continúa siendo un ícono del rock mexicano: un frontman que ha sabido reinventarse sin perder su esencia, capaz de transitar entre la moda, la televisión y la música con la misma elegancia con la que, décadas atrás, rompió la llave de su coche para abrir de par en par las puertas de la historia del rock nacional.