CHETES: EL ARQUITECTO DEL ROCK REGIOMONTANO MODERNO

Nacido en Monterrey en 1979, Luis Gerardo Garza Cisneros, mejor conocido como Chetes, creció entre guitarras, cintas analógicas y el eco de los ensayos de su padre, fundador de la banda sesentera Los Rockets. Aquella herencia musical marcó su destino: desde los siete años aprendió guitarra clásica y se enamoró del sonido armónico de los Beatles y los Beach Boys. Su curiosidad lo llevó a experimentar con baterías, distorsiones y grabadoras caseras, buscando ese punto medio entre la melodía pura y la electricidad del rock.

En 1993, siendo apenas un adolescente, formó Zurdok junto a Fletch Sáenz y David Izquierdo, banda que se convertiría en pieza clave de la Avanzada Regia, el movimiento que redefinió el rock mexicano desde Monterrey. Con Antena, Hombre Sintetizador y Maquillaje, Chetes y compañía dieron forma a una generación que abrazó la experimentación sin miedo: guitarras densas, letras introspectivas y una producción que competía de tú a tú con las bandas anglosajonas.

Tras la disolución de Zurdok en 2002, Chetes decidió tomarse un respiro, aunque la inquietud creativa nunca lo abandonó. En 2005, junto con Maurizio Terracina y Rodrigo Guardiola, lanzó Vaquero, un proyecto en inglés que exploraba territorios más etéreos y alternativos, un puente entre la psicodelia moderna y el pop melódico. Aunque breve, Vaquero amplió su base de fans e introdujo a Chetes en una nueva dimensión sonora. Con el ciclo de Vaquero en pausa, Chetes emprendió su carrera solista. Algunas canciones descartadas de aquella etapa, como “Una pieza” y “Poco a poco”, serían el punto de partida para Blanco Fácil (2006), grabado en Nashville bajo la producción de Ken Coomer, exbaterista de Wilco y Uncle Tupelo. El disco, plagado de influencias beatlemanas, armonías vocales y arreglos orgánicos, se convirtió en un éxito inesperado, alcanzando el estatus de disco de oro y colocando a Chetes como uno de los solistas más respetados del rock mexicano contemporáneo. Su sencillo “Completamente” obtuvo una nominación al Latin Grammy y lo mostró caminando abrigado por las calles de Pekín en un video icónico de la época.

En 2008 regresó con Efecto Dominó, un álbum que consolidó su madurez compositiva y reafirmó su talento para combinar nostalgia, pop refinado y rock emocional. Paralelamente, colaboró con figuras como Amaral, versionando “Si tú no vuelves” de Miguel Bosé, y con Emmanuel del Real (Café Tacvba) en “16 de febrero”, para la película Fuera del cielo.


EDESDE LOS DÍAS DE ZURDOK HASTA SUS TRABAJOS MÁS RECIENTES, CHETES REPRESENTA LA SOFISTICACIÓN, LA AUTENTICIDAD Y LA SENSIBILIDAD MELÓDICA QUE DEFINEN AL ROCK MEXICANO DEL SIGLO XXI.


A lo largo de su carrera, Chetes ha mantenido un hilo invisible que conecta todos sus proyectos: la búsqueda de la melodía perfecta. Su voz suave y su atención casi obsesiva al detalle lo han convertido en un artesano del sonido, un artista que ha sabido evolucionar sin traicionar su esencia. Desde los días de Zurdok hasta sus trabajos más recientes, Chetes representa la sofisticación, la autenticidad y la sensibilidad melódica que definen al rock mexicano del siglo XXI. Es, en pocas palabras, el equilibrio entre la distorsión y la armonía. El sonido de Monterrey elevado a la categoría de arte.